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lo sé porque lo sabe tyler -2014- (Circo de Quimeras, 2015)

Nos esclavizamos la mirada como pudiendo decidir

que querían las manos de los demás.

Así nos va, juntos y de la mano

en una cola interminable de fantasmas,

remando al ritmo que nos marcaron los mismos

que nos vendieron un futuro

repleto de cortinas de humo.

 

Cada paso, nos lanza olas de vergüenza

para mancharnos la cara con la sangre de otros

que no tuvieron los cojones de defender

lo único que les quedaba.

Lo único

que les hacía libres.

 

Hemos llegado a ese punto en el que todas nuestras caras

suenan a escombros al contacto con el suelo.

Anónimos actores de reparto en un thriller de ciencia ficción

donde nadie

nadie sale bien parado,

ni quiere.

Por pura, simple y triste

vergüenza.

 

Es difícil levantar la cabeza cuando todo a tu alrededor te recuerda al suelo,

y ya estamos a un espada y pared de quedarnos

sin absolutamente nada

a lo que poder atravesar.

 

Despierta,

o, de tanta lluvia,

vamos a acabar acostumbrándonos a la humedad.

 

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