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Major Tom -2015- (La respuesta es no ser como ellos, 2017)

“Ahora llegas a tu torreón

siempre tras las doce,

con los zapatitos de cristal en la mano,

y apestando a brujería.”

Nayar Crespo

 

Sexo, Otis Redding, y risas.

Como un coctel perfectamente servido:

Nosotros.

 

El manual, como el mapa de Piri Reis, regalo de los Antiguos Reyes:

Cómo evitar el apocalipsis

en la trinchera de una cama

donde siempre atardece

si sigues el ritmo de un blues dedicado al mismísimo diablo.

Con la risa como bandera,

algún suspiro en la recámara,

y una mochila. Esa misma

que dejaste en la puerta, trescientos kilómetros después

apestando a brujería,

antes de recordar cómo era eso de no controlar nada,

antes de alzar el puño

y dar la orden: ignición

and the stars look very different today, como Tom

en la canción de Bowie.

 

Tener que volver a buscar el significado del tedio,

en el diccionario, o regalarte, gustoso,

aquel libro diez años mayor que yo, al que,

hasta ayer,

quería seguir teniendo, como un cuadro,

un mandala de evasivas, siempre visible cada mañana.

 

Ya ves, y sólo seguíamos un reguero de maná derramado

por el suelo.

Lo seguíamos como se sigue una religión, sin dudas, y sin preguntas.

Seguíamos nuestro rastro sin saber si encontraríamos

una charca

o el cadáver de algo terriblemente hermoso.

 

Como decía, y ya me callo –no te vayas

a despertar aún-:

Sexo, Otis Redding, y risas.

Como un coctel

perfectamente servido.

 

Nosotros.

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