Publicado el

estaciones en curva -2014- (Izar la negra, 2016)

“A veces

hay que hacer silencio

porque gritar más alto

es imposible.”

Sergio Escribano

 

Hace unas horas, todo eran copas, todo puntuaba en positivo,

y, por un momento, la felicidad parecía un valor en alza.

Después, como todas las noches,

llego a la conclusión de que bebo más por afición

a la nostalgia de las resacas, que por la euforia transitoria

del punto alto de la borrachera.

 

A las seis de la mañana,  todo el mundo está triste.

 

Vuelves solo a casa, acompañado por el ruido,

que ahora te parece sordo, de un camión de basura,

te cruzas con una chica que se tapa el vestido de la noche anterior,

con la chaqueta, como avergonzada

de haber alargado la celebración

un poco más de la cuenta.

 

Llueve,

porque hasta el cielo tiene ganas de llorar a estas horas.

 

Cuando llegas a casa, poner otra lavadora ,

con la ropa que tendiste anoche,

se te antoja la menor de tus preocupaciones.

Miras el móvil.

Diez llamadas perdidas.

Deberías dar señales de vida, pero la vida, ahora mismo,

no está para tus tonterías.

Así que dejas el teléfono en casa, y coges un metro camino al trabajo.

Empresario,

desesperado.

Mendigo,

sobreactuado.

Músico en el metro,

seguro que es playback.

 

Joder, un día sin mirar al Smartphone y  te das cuenta

de que el que lleva toda la vida

bajándose en estaciones en curva

eres tú mismo.

Deja un comentario