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reencuentro -2012-

Nos encontramos como nunca

para perdernos como siempre.

 

Doce horas más tarde,

completamente víctimas de una nostalgia

felina,

quedamos en aquella cafetería

-aunque yo llame bar a cualquier sitio donde me pongan una cerveza-.

 

o bebo,

tú bebes,

el alcohol nos priva de los sentidos

y nosotros, en privado

y privados de ropa,

le buscamos sentido a una vida

que no daba un duro por nadie.