Cenizas -2014-

Hace exactamente dos meses, cinco días y doce horas

que murió.

Lo recuerda como si fuera ayer.

Recuerda cuando el frío acero de sus parpados bajó

restando la vida de su cuerpo,

recuerda perfectamente esa bala que salió de su boca

perforando algo que, dado su estado actual,

necesitaba para vivir,

recuerda esa última palabra que empezaba sonando a lengua olvidada

y terminaba en un botón colgando el teléfono.

Recuerda su funeral y aquella cerveza barata

que no tenía ni nombre.

Y recuerda, sobre todo,

cuando, ardiendo,

arrojó sus cenizas al Mar Muerto

de cualquier otra mujer.